¿Cómo lidiar con la fatiga de los niños al final del día?

¿Cómo lidiar con la fatiga de los niños al final del día?

Cuando nos convertimos en padres, rápidamente nos damos cuenta de que nuestro ritmo de vida no se adapta a las necesidades de los niños.

Hacer que nuestros hijos se levanten por la mañana puede ser difícil, pero controlar su fatiga (¡y la nuestra!) Al final del día a menudo es aún más difícil. Las crisis se suceden y la atmósfera se vuelve eléctrica.

El tiempo que se pasa con la familia por la noche es relativamente corto. Así que asegurémonos de que todo vaya lo mejor posible, a pesar de las limitaciones y la fatiga de todos.

¿Por qué surgen tantas tensiones por la noche?

En cuanto a los adultos, el despertador que suena por la mañana es una auténtica tortura para los niños. Necesariamente altera el ritmo biológico y causa fatiga.

Los niños pequeños compensan este tiempo de sueño con una niñera o en la guardería, durante las siestas. Pero una vez que estás en la escuela, se vuelve más complicado. A medida que crecen, la fatiga de los niños se vuelve más complicada de manejar.

La falta de sueño se combina con la privación emocional para crear un cóctel explosivo. De hecho, los niños, separados de sus padres durante todo el día, necesitan llenar su reserva emocional al final del día. Durante el día, las emociones de los niños pequeños se ponen a prueba. Por la noche, descargan sobre su figura de apego. ¡Y son los padres los que tintinean los vasos!

Muy a menudo, el momento de la vuelta a casa es ajetreado: deberes, ducha, comida… todo ello concentrado en un corto período de tiempo. Si no queremos acostar a los niños a las 10 de la noche, corremos después de la hora y nos presionamos… En fin, ¡es un círculo vicioso!

Cómo lidiar con la fatiga infantil

¿Está buscando soluciones para limitar las crisis de los niños y pasar noches tranquilas? A continuación, se muestran algunas herramientas para adaptarse a su situación. No dudes en compartir el tuyo en los comentarios.

1 | Deja que los niños se descompriman

Cuando termina un día ajetreado, todos necesitamos un momento para descomprimirnos. ¡Para los niños, es lo mismo! Volver a casa de la escuela, un poco de tiempo de juego o un viaje rápido al parque para desahogarse, permite una transición sin problemas a la vida familiar. La idea no es presionarlos sobre qué hacer tan pronto como lleguen a casa. Déjalos respirar un poco y relájate con ellos: puede ser un agradable ritual de reencuentro. Si el ambiente es sereno desde el principio, la velada debería ir bien.

2 | Anticipar la logística familiar

Después de la separación diaria, los niños tienen una necesidad real de pasar tiempo de calidad con sus padres. Con las diversas tareas domésticas diarias, puede ser difícil encontrar este tiempo. Por tanto, es necesario organizarse para dar prioridad a sus hijos. Cocine los fines de semana para que solo tenga que recalentar la comida cuando llegue a casa. Aprovecha la pausa para comer para tender la ropa y no tener que hacerlo por la noche. Planifique las tareas del hogar de manera diferente para tener tiempo libre cuando sus hijos más lo necesitan.

3 | Establecer un horario

Cuando tengan la edad suficiente para entender bien las cosas, cree un pequeño horario con el progreso de las tareas que los niños deben realizar al final del día (tarea, ducha, comida, cepillarse los dientes…). Saben cómo va la noche y se sienten empoderados y seguros. Bien utilizada, esta herramienta ayuda a aliviar tensiones. Le evita repetir las mismas cosas una y otra vez.

4 | No sobrecargues los horarios de los niños

¡Las actividades extracurriculares son geniales! Pero agrega fatiga a la fatiga. El tiempo escolar es suficiente para los más pequeños. Desde la escuela primaria, la práctica de un deporte o una actividad permite a nuestros monstruos desahogarse o hacer descubrimientos. Pero tómelo gradualmente para evitar el exceso de trabajo.

5 | Un primer año de escuela sin problemas

Los primeros meses de escuela pueden ser difíciles para algunos pequeños. Las personas que duermen mucho no descansan tanto en la escuela como en casa. Si puede y la escuela lo acepta, comience la educación de su hijo sin problemas. Haga arreglos para recogerlo al mediodía para tomar una siesta en un ambiente familiar. Se respeta así su ritmo y las tardes deben ser más tranquilas.

6 | Mantenga el ritmo, incluso los fines de semana

Cuando se conviertan en padres, ¡no más improvisación! La clave es mantener un ritmo constante y ceñirse a él. Los niños necesitan puntos de referencia. Los aseguran y ayudan a limitar las crisis emocionales. Para contrarrestar la fatiga, es fundamental que se levante y se acueste a horas regulares. Obviamente, los fines de semana podemos cambiar un poco. ¡Pero tenga cuidado de no exagerar! Si un niño se acuesta demasiado tarde una noche, pueden pasar varios días para encontrar el ritmo adecuado.

Y usted ? ¿Qué organización ha puesto en marcha para no sufrir la fatiga de los niños por la noche?

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